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Información

Segunda vida: un nuevo pasaporte tras la adaptación

Cuándo una batería usada necesita un nuevo pasaporte y quién es responsable de él.

Situación a octubre de 2026

Muchas baterías conservan tras su primer uso capacidad suficiente para una segunda vida, por ejemplo una batería de vehículo como almacenamiento doméstico. El Reglamento sobre las pilas y baterías establece cuándo una batería así necesita un nuevo pasaporte y quién es entonces responsable de él (art. 77, apartado 7).

Los conceptos

  • Preparación para la reutilización: comprobación, limpieza o reparación de un residuo de batería para que pueda volver a utilizarse sin ninguna otra transformación previa (art. 3, apartado 1, punto 29, con remisión a la Directiva marco sobre residuos).
  • Preparación para la adaptación: un residuo de batería o partes de él se preparan para un fin distinto del original (punto 30).
  • Adaptación: una batería que no es residuo, o partes de ella, se utilizan para un fin distinto del original (punto 31).
  • Remanufacturación: se desmontan y evalúan todas las celdas y módulos, se sustituyen celdas o componentes, la capacidad se restablece al menos al 90 % de la capacidad nominal original, el estado de salud de las celdas no difiere en más de un 3 % y la batería sirve al mismo fin que antes (punto 32).

Cuándo se necesita un nuevo pasaporte

Tras cualquiera de estas cuatro operaciones, la batería necesita un nuevo pasaporte vinculado al pasaporte de la batería original. Si una batería se fabrica a partir de varias antiguas, el nuevo pasaporte se vincula a todos los pasaportes originales (art. 77, apartado 7). El pasaporte antiguo no desaparece; recibe un nuevo estado.

Según la Comisión, una reparación simple en la que la batería conserva su fin y no se aplica ninguna de las cuatro operaciones no requiere un nuevo pasaporte. Lo mismo ocurre con la simple reventa de una batería usada.

La categoría puede cambiar: una batería para vehículos eléctricos que tras su adaptación sirve como almacenamiento estacionario pasa a ser una batería industrial (art. 3, apartado 1, punto 13).

Quién es responsable

  • Quien prepara una batería para la reutilización o la adaptación, la adapta o la remanufactura y después la introduce en el mercado o la pone en servicio se considera fabricante (art. 38, apartado 11). Asume todas las obligaciones del fabricante, desde la evaluación de la conformidad hasta el marcado CE.
  • La responsabilidad del nuevo pasaporte pasa a este operador económico (art. 77, apartado 7).
  • Si la batería se convierte en residuo de batería, la responsabilidad pasa al productor, a la organización de responsabilidad del productor designada o al gestor de residuos (art. 77, apartado 7, párrafo segundo).
  • El nuevo operador que introduce la batería en el mercado registra el nuevo pasaporte en el registro de la UE con su propia verificación.

Los valores de estado en el pasaporte

Cada pasaporte muestra el estado de la batería (anexo XIII, punto 4, letra c)). Esta información es obligatoria para todas las categorías de pasaporte a partir de febrero de 2027:

  • Original: la batería en su primera vida
  • Reutilizada: tras la preparación para la reutilización, para el mismo fin
  • Adaptada: para un fin distinto del previsto originalmente
  • Remanufacturada: tras la remanufacturación, para el mismo fin
  • Residuo: la batería es un residuo

Las baterías que han sido objeto de una de estas operaciones reciben además una nueva etiqueta, y su cambio de estado debe ser accesible a través del código QR (art. 13, apartado 9).

Pruebas para residuos de baterías

Si la batería ya se había convertido en residuo, el poseedor debe demostrar a la autoridad, previa solicitud, que ya no lo es (art. 73, apartado 1):

  • una evaluación o un ensayo del estado de salud, realizado en un Estado miembro
  • una factura o un contrato para el uso posterior
  • una protección adecuada contra daños durante el transporte, la carga y la descarga

La información sobre el estado de salud se pone también a disposición de los usuarios finales (art. 73, apartado 2). Aquí ayudan los datos del sistema de gestión de baterías (art. 14), así como los datos de desmontaje del pasaporte original, a los que los operadores de segunda vida pueden acceder como personas con un interés legítimo (art. 77, apartado 2).

Fin del pasaporte

El pasaporte solo deja de existir cuando la batería ha sido reciclada (art. 77, apartado 8). Hasta entonces, cada etapa sigue siendo trazable. En Batterypass Online, tras la adaptación o la remanufacturación, usted crea el nuevo pasaporte directamente a partir del antiguo, también para un pack fabricado con varios residuos de baterías. El predecesor se retira, pero sigue siendo verificable.

¿Necesita un pasaporte para baterías? Con dos o tres preguntas lo sabrá.

Hacer la comprobación de la obligación

Fuentes

Este artículo resume la situación jurídica en lenguaje sencillo y no constituye asesoramiento jurídico. Solo es vinculante el texto del Reglamento.